La organización política acusa al Gobierno de Luis Abinader de subordinar los intereses nacionales a los de Estados Unidos y llama a los productores y al pueblo dominicano a resistir la medida.
El Partido Comunista del Trabajo (PCT) condenó la derogación del decreto 693-24, disposición que ofrecía una protección mínima a la producción nacional de arroz, y acusó al Gobierno del presidente Luis Abinader de actuar en favor de los intereses de Estados Unidos y del gran comercio importador, en detrimento de los productores dominicanos.
La organización política consideró que esta decisión constituye una nueva muestra de subordinación del Gobierno dominicano a los intereses estadounidenses y representa un golpe contra la soberanía nacional y las posibilidades de impulsar un proyecto de desarrollo independiente.
El PCT sostuvo que, con esta medida, el presidente Abinader continúa actuando como «muchacho de mandao» de los intereses norteamericanos, al tiempo que favorece a los sectores importadores por encima de la producción nacional.
Asimismo, afirmó que la actuación del mandatario dejará un precedente negativo en materia de defensa de la soberanía y protección de los intereses nacionales, al considerar que su política mantiene al país subordinado a los designios del imperialismo estadounidense.
El PCT advirtió que la eliminación de la disposición que protegía la producción arrocera constituye un golpe de graves consecuencias para uno de los sectores estratégicos de la economía dominicana.
En ese sentido, afirmó que la medida debilita la capacidad del país para garantizar la protección de sus productores y avanzar hacia un modelo de desarrollo que priorice la producción nacional, la soberanía alimentaria y la independencia económica.
La organización llamó a los productores de arroz y a los demás sectores nacionales a protestar y resistir lo que calificó como una disposición antinacional, por entender que pone en riesgo los intereses de quienes sostienen la producción agrícola del país.
El Partido Comunista del Trabajo también cuestionó lo que definió como la doble moral de la política exterior y comercial de Estados Unidos, al señalar que ese país mantiene diversas medidas proteccionistas para favorecer a su industria y su producción nacional, mientras promueve condiciones de competencia desfavorables para productores de otras naciones.