SANTO DOMINGO, R.D. – 13 de marzo de 2026 – La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) de la República Dominicana manifestó hoy su profunda preocupación y rechazo ante la grave escalada del conflicto internacional derivada del reciente ataque militar perpetrado por fuerzas de los Estados Unidos e Israel contra la República Islámica de Irán, hecho que resultó en la muerte violenta del Líder Supremo de dicha nación.
Mediante una declaración oficial, la CNDH advirtió que este conflicto no es ajeno al pueblo dominicano, señalando que las repercusiones globales afectarán la estabilidad de todos los países, sin importar su ubicación geográfica.
Un llamado al Derecho Internacional
La organización enfatizó que, bajo el amparo del Artículo 26 de la Constitución Dominicana, el país no puede permanecer indiferente ni adoptar una neutralidad que calificaron de "antiética".
"La paz mundial es un patrimonio de la humanidad y no puede ser alterada por intereses unilaterales de potencias que pretenden sustituir el diálogo y la vía diplomática por la agresión militar", dicta el comunicado de la institución.
Puntos clave de la declaración:
- Rechazo al uso de la fuerza: La CNDH denuncia que las agresiones militares bajo el pretexto de "estabilidad política" suelen encubrir el objetivo de controlar riquezas y recursos naturales.
- Condena al "Terrorismo de Estado": Se advierte que normalizar el asesinato de mandatarios y los ataques a otras naciones representa un retroceso hacia "la ley de la selva" en el escenario internacional.
- Protección de la vida: La institución hace un llamado urgente a preservar la vida de civiles no combatientes, especialmente niños y ancianos.
Exigencia al Estado Dominicano
La CNDH exhortó de manera directa al Gobierno Dominicano a "cerrar filas con dignidad" junto a las naciones que abogan por el retorno a la conciliación y los principios que dieron origen a la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
La organización concluyó que la diplomacia debe ser el único instrumento válido para dirimir controversias internacionales, rechazando cualquier forma de terrorismo de Estado o secuestro de la soberanía de los pueblos.