Manuel Salazar
Se cumplen 161 años de la Restauración de la República.
Duarte y los Trinitarios la habían fundado en 1844, y un grupo de traidores con Pedro Santana a la cabeza la disolvieron y anexaron el país como provincia- colonia de España en 1861.
Fue necesario entonces que un grupo de patriotas, inspirados en los ideales del patricio Juan Pablo Duarte, iniciaran un proceso para restaurar la independencia y soberanía de los dominicanos, e instalar de nuevo la República.
Gregorio Luperón y otros patriotas destacan en esa lucha, que coronaron con el triunfo el 16 de agosto de 1865, el día en que fue restaurada la República.
Pero esta República ha pasado por enormes vicisitudes. Patriotas siempre quisieron completar la obra inconclusa iniciada por Duarte, haciendo que esta fuera democrática, libre, democrática y con justicia social.
Pero los sectores conservadores se impusieron siempre. Implantaron dictaduras para impedir esos propósitos. Igual dieron golpes de Estado. Asesinaron revolucionarios. Y hasta auspiciaron intervenciones militares por parte del imperialismo yanqui.
Y a la larga, han mantenido una fachada de República. Sin democracia real. Sin justicia social, y con la soberanía mancillada, entregada al poder de los yanquis.
El actual gobierno, presidido por Luis Abinader, es el que en este sentido ha llegado más lejos. Ha llegado a entregar parte del territorio al gobierno de Trump para que este instale fuerzas y recursos militares con los cuales se amenaza a pueblos y países hermanos.
Hace poco, se produjo el hecho insólito en el que el Secretario de Estado yanqui, Marco Rubio, actuando como Sheriff, se constituyó en Fiscal y Policía e incautó en un aeropuerto dominicano un avión propiedad de Venezuela. Insólito.
No tenía, ni formalmente tiene, competencias para ser Sheriff en territorio dominicano; pero lo hace, porque la nuestra es una República lacaya de los Estados Unidos de Norteamérica.
Está en noticia el hecho reciente en que por reclamo del gobierno de Trump, el gobierno dominicano expulsó a nueve funcionarios diplomáticos de Cuba. Contraviniendo las normas de la Convención de Viena sobre las relaciones e inmunidades diplomáticas entre los Estados, aprobada en 1961.
Todo, porque la República Dominicana es una formalidad al servicio de un grupo de oligarcas aliado a los intereses políticos y económicos de los Estados Unidos de Norteamérica.
La dominicana es una República vaciada de contenido democrático, soberano y justicia social en favor del pueblo dominicano.
Entonces, al cumplirse 161 años de la Restauración de la República, tras la derrota al colonialismo español; es de actualidad la tarea de derrotar la República Lacaya subordinada al imperialismo yanqui.
Esta tarea implica un profundo cambio de rumbo para recuperar la soberanía y la dignidad nacional.
Implementar políticas que prioricen los intereses nacionales y populares; protejan los recursos naturales y definan una política exterior independiente.