Por Manuel Salazar
1. – Salario de miseria
El salario promedio en la República Dominicana varía según la fuente y el tipo de empleo que se mida.
Las cifras más recientes disponibles muestran tres referencias importantes:
38,734 pesos mensuales: salario promedio de los trabajadores formales que cotizan en la Seguridad Social al cierre de 2025.
Otro es de 21,825 pesos mensuales: salario promedio reportado por la Oficina Nacional de Estadística (ONE) para trabajadores de empresas formales en 2025.
Pero el salario mínimo legal oscila aproximadamente entre 11,900 y 21,000 pesos, dependiendo del tamaño de la empresa y el sector económico.
Salario de miseria, regido en general por la política de restricción salarial y prohibición de la libertad sindical, que es condición del modelo económico y social impuesto al país y pueblo dominicanos; como uno de los elementos garantes de la competitividad de la economía dominicana en el contexto internacional.
2.- La inflación en los precios de bienes y servicios de consumo masivo; que se expresa en el alto costo de la canasta familiar básica.
El costo de la canasta familiar básica en la República Dominicana varía según el nivel de ingresos que utiliza el Banco Central para medir el consumo de los hogares.
Para 2025-2026, los datos más citados indican que el costo mensual de la canasta para distintos niveles, desde el más bajo hasta el más alto, va desde 29, OOO hasta 85, OOO; siendo el promedio de 48,541 pesos mensuales.
Esto significa que el gran grueso de los trabajadores devenga un salario muy por debajo del costo de la canasta familiar.
3.- Seguridad Social al servicio del capital financiero.
Cada vez más trabajadores y gente del pueblo, expresan la protesta de insatisfacción con las AFP y las ARS, los dos ejes fundamentales del sistema de seguridad social dominicano privatizado.

Ese modelo no ofrece pensiones mínimamente decentes, ni protección a la salud ni a las familias.
Los aportes de los trabajadores mediante aportes a la cotización social benefician a los bancos y magnates del capital financiero.
Los trabajadores cotizan durante años, casi toda su vida; pero recibe una pensión pírrica, que apenas puede cubrir sus necesidades básicas. Descubre que su pensión proyectada no cubre sus necesidades básicas.
La proyección es que un trabajador o trabajadora que cotice durante 30 años recibiría una pensión equivalente al 30% del último salario devengado.
Si su último salario al mes fuera de 30, OOO pesos; la perspectiva es que reciba una pensión mensual de 9, OOO pesos.
Una persona debe pagar de su bolsillo gran parte de los medicamentos que les son recetados, porque no están incluidos en el plan de su ARS.
Un paciente espera días o semanas por una autorización para un procedimiento urgente.
Las familias tienen que cubrir parte significativa de los gastos por medicinas y atenciones en clínicas, simplemente porque su seguro no cubre esos gastos.
Las AFP y las ARS son una estafa a los trabajadores y trabajadoras.
Estas tres cargas, plantean a la clase trabajadora la lucha integral contra las mismas, y en unidad con los demás sectores populares.