Buenos Aires, Argentina — Con la participación de más de 1.300 delegadas provenientes de 13 países de la región, culminó en la ciudad de Buenos Aires el IV Encuentro de Mujeres de América Latina y el Caribe. El evento concluyó con la emisión de una declaración conjunta que hace un firme llamado a la unidad regional, la defensa de la soberanía de los pueblos y la articulación de un frente continental antimperialista y antifascista.
Durante las jornadas de debate, representantes de Bolivia, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador, Honduras, México, Paraguay, Perú, República Dominicana, Venezuela, Uruguay y Argentina abordaron la creciente tensión geopolítica en la región, denunciando la injerencia extranjera y los retrocesos en materia de derechos sociales, laborales y de género.
Ejes centrales y denuncias de la declaración
El documento final destaca una serie de alertas y posicionamientos políticos clave sobre la coyuntura regional e internacional:
- Soberanía y no injerencia: La declaración repudia las recientes acciones militares e intervenciones de EE. UU. en la región, denunciando el recrudecimiento de la Doctrina Monroe y la presión geopolítica sobre países como Venezuela y Cuba.
- Solidaridad con el pueblo venezolano: Las delegadas expresaron un respaldo total al pueblo de Venezuela frente a la injerencia externa, sumando un mensaje de acompañamiento tras los devastadores terremotos sufridos en junio de este año.
- Defensa de los recursos estratégicos: Se advirtió sobre la disputa internacional por el control del litio, las tierras raras y las fuentes de agua en territorio latinoamericano, así como el avance de acuerdos de Inteligencia Artificial destinados al control social.
- Resistencia social y derechos de género: El encuentro denunció la ola de recortes en salud, educación pública y programas de prevención de la violencia machista en varios países de la región. Asimismo, reafirmó la exigencia de garantizar los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres.
- Causas internacionales: Las participantes condenaron de manera enfática la crisis humanitaria y el genocidio contra el pueblo palestino, respaldando plenamente su derecho a la autodeterminación y a la conformación de un Estado propio.
Hacia una agenda de lucha continental
El IV Encuentro concluyó con el compromiso de consolidar una Agenda Latinoamericana y del Caribe que unifique las demandas de las mujeres, las trabajadoras, los movimientos campesinos, estudiantiles y las naciones originarias.
"Las mujeres estamos de pie, unidas y organizadas para ser parte del torrente popular que frene la ofensiva fascista y permita construir políticas independientes al servicio de nuestros pueblos", señala la declaración en sus líneas finales, llamando a la convocatoria de próximas jornadas continentales de lucha.