Por la redacción
Se nos ha ido el Dr. Emignio Liria González, médico cirujano de oficio, gremialista destacado, docente universitario, venerado por sus pacientes y alumnos, padre de familia ejemplar y consagrado militante comunista.
Su ejemplo de vida, humildad y capacidad de entrega a toda causa noble, su cercanía con la gente, junto a la fidelidad hacia la militancia revolucionaria, marca su gran legado.
Vinculado desde muy joven a la causa democrática y revolucionaria en sus años mozos como miembro dirigente del Frente Estudiantil “Flavio Suero” Feflas en centros educativos de su natal Puerto Plata. Luego sería un destacado dirigente estudiantil en la Facultad de Ciencias de la Salud en la UASD.
Durante sus estudios de pasantía médica en Villa Los Almácigos, una distante comunidad rural en la Línea Noroeste, su entrega a las comunidades fue tal que, tras culminar su servicio médico allí, una calle de la comunidad fue bautizada con su nombre. Buena muestra de su impronta como hombre de bien.
En ejercicio de su profesión le tocó ocupar puestos de responsabilidad en el Centro Cardio-Neuro-Oftalmológico y Trasplante CECANOT, cuyo ejercicio compartió siempre, además de la militancia política revolucionaria, con un activismo gremial comprometido con el derecho del pueblo a la salud y con los derechos de los trabajadores del sector salud, de todo lo cual fueron reiterados los testimonios y escenas de reconocimiento espontáneamente manifestadas con motivo de su sensible fallecimiento.
Sus camaradas de partido tenemos en su ejemplo de joven profesional, personalmente realizado, el legado contundente de militancia de toda una vida fiel a la causa del partido, al ideal del socialismo, a la lucha del pueblo y la nación dominicana por su liberación y soberanía plenas.
Continuaremos con su imagen y ejemplo en nuestros puños y corazones.